domingo, 29 de enero de 2012

Trilce - XXX















Trilce - XXX


QUEMADURA DEL SEGUNDO
en toda la tierna cabecilla del deseo,
picadura de ají vagoroso,
a las dos de la tarde inmoral.

Guante de los bordes borde a borde.
Olorosa verdad tocada en vivo, al conectar
la antena del sexo
con lo que estamos siendo sin saberlo.

Lavaza de máxima ablución.
Calderas viajeras
que se chocan y salpican de fresca sombra
unánime, el color, la fracción, la dura vida,
la dura vida eterna.
No temamos. La muerte es así.

El sexo sangre de la amada que se queja
dulzorada, de portar tánto
por tan punto ridículo.
Y el circuito
entre nuestro pobre día y la noche grande,
a las dos de la tarde inmoral.



*Leda y el cisne de Yarek Godfrey.

jueves, 19 de enero de 2012

Retardar sueños del principio: La poesía de San Juan de la Cruz























Retardar sueños del principio: La poesía de San Juan de la Cruz


.........................¡Oh noche que guiaste!
.........................¡Oh noche amable más que la alborada!
.........................¡Oh noche que juntaste
.........................Amado con amada,
.........................amada en el Amado transformada!
(1)
.........................San Juan de la Cruz


Dios, la eterna especulación. Vida, gracia de la materia inerte. Todo encuentro es una ficción pura. Semejante entre ver a Dios y pelear con él (Jacob/Israel hacia la representación de Doré). La suprema soledad es lo que nos hace ver a Dios, mezquino de un mundo, de nosotros mismos. Dios, amor absoluto, nos quiere solo para él. No existe amor por parte o mitad ya que la calavera ha gritado ya. Alucinar o predecir. Todo encontrar implica un desafío. Una violación. Entonces la poesía debe ser perpetuamente ese encuentro, una recuperación, un éxtasis, un retorno en la naturaleza siempre impura por principio. Todo parte de todo. Y todo partió de lo único. Cardinal andrógino. En la poesía se observa esto: lo estéril y lo fértil son iguales. Lo inerte y lo vivo indivisibles (2). Todo está dependiente a una misma madre. Origen. Idea, es blanco inerme que dispara el sol. Lo más importante de una relación de objetos debe ser el cortejo, aporte para un mismo plano de equilibrios como el vuelo de la mariposa en la crisálida que yace amenazante en su oro puesto, y no la, interrelación o soporte, culminación. El proceso para desear poseer, la ofrenda, la otra cosa, la otra persona, su pureza para contigo. Tales fuertes hembras locas sacándose o dejándose sacar la ropa chica o tocándote, sacándote a ti. La exposición. La primera vez que alguien encuentra a alguien ignorado es como si fuese una virginidad recuperada, no a manera de exigencia, sino a modo del fortuito de ser la fruta nueva. El pecado dado. Todo. Acompañando a la primera palabra / Apareces desnuda junto a otras / De madera de hierro de arcilla / Insuflando en su ombligo / La muerte que anida en sus ojos / Despega sin encontrar bandada (3). –Eres virgen para mí porque ninguna vez te he tocado yo–. Las otras no cuentan, actuantes de plano en relación y traslación, las otras no soy yo. Y si es la primera vez que estás con alguien seguro te violaré porque esto, bueno o malo, jamás lo olvidarás. Tal el licor ve preexistencia segura. La poesía nos aterra pero nos gusta.

La poesía está desprovista de todo acto negativo. Ella no habla nunca de lo que el hombre no puede hacer. El poeta debe ser aquel elemento neutro que recoge o sistematiza el imposible dado. Y ya sea en estancia cerrada o abierta, en la cadencia o en la profundidad, su corriente se disimula acabada. De la vida que reclama en su retorno. Sin forma es la materia eterna. Su no conocer. Y no importa cuantos de siglos pasen, en ella ya se habrá dado todas las respuestas. Como adelantado en el estrato humano. Avanzar por buscar lo gélido. Sobre los segundos, los días, años y siglos se levantan los cielos que vemos desde un punto diferente de la vida y de la muerte. Es un abismo lo que esperamos abrazados (4). Es lo que jungla San Juan de la Cruz, cuando leemos sus poemas nos evidenciamos cúmulos del infinito esperando la retrocesión de Dios. Todos partimos de él. Todos nos devolvemos a él. Creyentes o no. Heterodoxos u ortodoxos. Galantes o impíos. Escalar línea oscura del punto. Cuando la vida grita delicada sobre todo el conocimiento. Entreme donde no supe (5):

El que allí llega de vero
de sí mismo desfallece;
cuanto sabía primero
mucho bajo le parece,
y su ciencia tanto crece,
que se queda no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

Cuanto más alto se sube,
tanto menos se entendía,
que es la tenebrosa nube
que a la noche esclarecía;
por eso quien la sabía
queda siempre no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

Este saber no sabiendo
es de tan alto poder,
que los sabios arguyendo
jamás le pueden vencer;
que no llega su saber
a no entender entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.

Estas tres coplas recitan que no hay cualidad incipiente por amar fragilidad. Ya que todo tiene un tiempo de formación precisa. Empero lo vulnerado debe ser protegido y nadie escapa de este equilibrio. Por eso lo eterno no tiene forma para adoptar la cualquiera. La poesía es la muerte que nos acerca al infinito. Así la muerte es el instante más próximo de la vida. La vida de la muerte que es el infinito. Se conceptúa en la esfera que representa a Dios (6) o en el viaje del instante, al instante, ilimitado. Aquende, todo lo que he visto y ha sido dado por muerto no es más que la reincorporación de infinitos. El infinito que todo ente posee. Menos el amante, no velado de hielo humano. Y el único capaz de regalar infinidad (7). Todo lo desconocido. Sol perfecto que escapas en unidad repetida, tu núcleo está escapado. Canciones entre el alma y el Esposo:

¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ido.

Pastores, los que fuerdes
allá por las majadas al otero,
si por ventura vierdes
aquel que yo más quiero,
decidle que adolezco, peno y muero.

Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.

El teatro poemático debe ser una inmortal celada de vuelo detenido. El poeta debe poder capturar toda la riqueza hasta ese instante. Alucinar redondamiento de abarcarlo todo y luego verlo si no a través de los que quedan. Debe formularse un nuevo infinito y en túnel persistir para vida rescatada. En Vida, tiempo no diagramado por perdido de eternidad en luz estancada. Porque ignorar la oscuridad de la poesía es abundar en luz inútil. Lo tenebroso es una luz más que oscura. Es la luz de Dios. Poeta: Heme gigante flor de volver. Perfecto es el primer cuerpo perdido en el extremo de ser. La única libertad del poeta es tomar su muerte. Donaire de su desesperación su poesía. Leerla, y entenderla, es tocar su infinito, ponerla en peligro. Temblar sus muchos secretos. Es como si ya no sintiera nada. Espasmo. Carne muerta. Miseria. Asesinato. Amor. Algo nacerá puro o muerto. Lo que importa es que alguien vivo la vea. Noche oscura:

A oscuras y segura,
por la secreta escala disfrazada,
¡Oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquésta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

Lo que originó el poema y después de todo lo que está navegando ya no importa o importa poco. Lo que provoca está al principio. Lo que despierta como sagrado en nosotros. La poesía nos vuelve fantasmas del Todo. El poeta es un fantasma. Un poderoso y peligroso fantasma. Que no tiene límites, la vida y la muerte son lo mismo. Los funde como penitencia y adulación del mundo. El poeta es un ser reprimido en el escenario físico, porque no debe liberar su poder en el vacío. Eso que es impuesto por la Fe, que aún no tienen en él. El poema es un acto de ausencia y su valor está determinado por la propensión masiva a leerlo en la privación. Cuando escribe el poeta se sienta donde sea y lo olvido todo, lo que significa algo o nada para él. Se olvida del canon o del método y dibuja o hace que le ataque la poesía pura. Es un glorioso misterio su propio corazón inhumano. Y si esta se deposita en alguna estructura anterior a él es porque ésta ya está contenida en su vulnerabilidad. Se funda en él. Una estructura cerrada como un planeta involucra aun una más grande destrucción. Romance sobre el Evangelio:

En el principio moraba
el Verbo, y en Dios vivía,
en quien su felicidad
infinita poseía.

El mismo Verbo Dios era,
que el principio se decía.
Él moraba en el principio,
y principio no tenía.

Él era el mismo principio,
por eso de él carecía.
El Verbo se llama Hijo,
que del principio nacía.

Pero no hay principio y tampoco fin. Nuestra fantasía es la más segura. Todo está al otro lado de la vida. Y la poesía igual que todo lo que hace el hombre para no interrumpir su entidad injustificable es sólo un magro espejismo de lo que es, un ordinario elemento del gran conjunto. Y la bondad o la legalidad con la cual regimos nuestras vidas no son nada más que viejos imaginarios anónimos. Estocada del poeta. Sólo una cosa no hay. Es el olvido. / Dios, que salva el metal, salva la escoria / y cifra en Su profética memoria / las lunas que serán y las que han sido. / Ya todo está. Los miles de reflejos / que entre los dos crepúsculos del día / tu rostro fue dejando en los espejos / y los que irá dejando todavía. / Y todo es una parte del diverso / cristal de esa memoria, el universo; / no tienen fin sus arduos corredores / y las puertas se cierran a tu paso; / sólo del otro lado del ocaso / verás los Arquetipos y Esplendores (8).

Pero Pandora se siente viva, toco su sudor de luz y me extravío en su mejilla oscura, vuelo entrando en ella y yo no soy Epimeteo (9). La poesía es lo que quedará al final. Siempre excitada, insaciable, como perra abierta a la escoria humana es un ángel que vuela siempre hacia la condena que es su salvación perfecta. Su coronación. Sólo cuando existe y viva tiembla las cuerdas, salvaje sobre el prado de los cráneos libres. Y la realidad hasta puede ser El Cristo de San Juan de la Cruz (10).


Otras del mismo a lo divino

Tras de un amoroso lance,
y no de esperanza falto,
volé tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.

Para que yo alcance diese
a aqueste lance divino,
tanto volar me convino
que de vista me perdiese;
y con todo, en este trance,
en el vuelo quedé falto;
mas el amor fue tan alto,
que le di a la caza alcance.

Cuando más alto subía
deslumbróseme la vista,
y la más fuerte conquista
en oscuro se hacía;
mas, por ser de amor el lance,
di un ciego y oscuro salto,
y fui tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.

Cuanto más alto llegaba
de este lance tan subido,
tanto más bajo y rendido
y abatido me hallaba;
dije: ¡No habrá quien alcance!;
y abatime tanto, tanto,
que fui tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.

Por una extraña manera,
mil vuelos pasé de un vuelo,
porque esperanza de cielo
tanto alcanza cuanto espera;
esperé sólo este lance,
y en esperar no fui falto,
pues fui tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.


Notas

(1)De Noche oscura. En Poesías de San Juan de la Cruz. Centro Virtual Cervantes: http://cvc.cervantes.es/obref/sanjuan/, estudio de la doctora M.ª Jesús Mancho Duque. Para todas las citas. Ahora rememoro algunos versos de los Salmos de Marco Valerio, VII: El alma es el mayor robo de la Historia / Ningún corsario o dios griego osó tanto / Ni hubo romano, asirio, sumerio o zulú / Que diga lo contrario. En La transformación de los metales, tRpode editores (Lima, 2005), de Paul Guillén.

(2)Esto se hace en belleza inocente por pérdida. De Macedonio Fernández, Creía yo: No a todo alcanza Amor porque no puede / romper el gajo con que Muerte toca. / Mas poco Muerte logra / si en corazón de Amor su miedo muere. / Mas poco Muerte logra pues no puede / entrar su miedo en pecho donde Amor. / Que Muerte rige a vida; Amor, a Muerte. En “No todo morirá: Los poetas saben que ya podemos conocer la eternidad”. Víctor Hurtado Oviedo. Revista Libros y Artes de la Biblioteca Nacional del Perú (No 1 / mayo 2002). Sinesio López Jiménez, Director.

(3)De Lilith. En La clavícula de Salomón, Juegos Florales “Jorge Basadre Grohman”, Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Lima, 2003). De Diego Lazarte.

(4)Esta imagen me recuerda a la desolación que se estanca en Héctor y Andrómaca (1917) de Giorgio de Chirico. La misma que está dada por nuestro conocimiento de lo que le sucede a ellos y a Troya. La destrucción, hoy, es un hecho más que romántico. Parece lo más verdadero. Hay un culto fuerte hacia los edificios más altos, hacia las máquinas, que aplastan la masa social.

(5)De Coplas del mismo…

(6)Dios es una esfera inteligible, cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna. Consúltese La esfera de Pascal, de Jorge Luis Borges. En Nueva antología personal, Editorial Bruguera, S. A. (Barcelona, 1980.)

(7)Lo que se aprecia muy bien en el cuadro Los amantes (1928) de René Magritte. La intimidad, nuestros secretos, están dados por infinidad. Esta dura curiosidad también se debe ver en el poema Elogio de los navegantes de Juan Ojeda: Pero mirar, surgir gritando / Como rocas, árboles, tallos erguidos en la temerosa claridad / Que guardan las montañas. Crecer, y no crecimos, no damos, // No después de mucha o tanta eternidad de sombra, / Por sentirnos poco en aquello que sale y desteje, / Y abandona cuanto nace, acaba en la mirada. En Arte de Navegar, antología, Arteidea editores (Lima, 2005.)

(8)De Everness. J. L. Borges.

(9)Quiero que se entienda que escribo así porque la poesía no tiene justificación lineal. La poesía no es lineal. Y menos el Universo.

(10)(1951) insólita obra de Salvador Dalí.



*El Cristo de San Juan de la Cruz de Salvador Dalí.

La hora exacta de la danza

















La hora exacta de la danza


................................A Marcos David Valderrama Lara


Los días preocupados se decían en la penumbra acaso moriremos
Será cierta la muerte de lo no sólido
Sus formas grises de abandono despertaban en las orillas blancas
Los dioses de la libertad negra
Las aguas aún celestes en las manos levantadas volaban
Los danzantes de fuego retornaban
Del naufragio se despertaba el acertijo
En la mañana de las palabras todo era nieve
Los danzantes eran tan antiguos como lo que seguía en la nieve
El cielo abstracto
El sol abstracto
Las vivas llamas sabían recoger la muerte
Otros tiempos se ceñían fuera de la noche
A menudo era convertirse o desear nueva materia en el cielo
La compañía de máscara perenne
Encallaban los hechos concretos en la luna suspendida
Las ciudades nocturnas llamaban a sus madres
Los años escogían los rincones secretos
Los jardines sumergidos en la renuncia
Ya nadie acariciaba las flores
Lo escaso palpaba al oscilar de las sombras
El amor no nos ha sentido nunca
El mar no nos ha visto
El cielo no nos ha encontrado uniformes
La luz siempre retornaba a lo negro sumergido
Todo fuga unido a la materia que recoge la tierra en el cielo
Los ríos rojos por el aire olvidado soplaban los caminos
Los danzantes en sus pasos cansados arrastraban el norte
Las noches
Escombros de lo que se transfigura
Temblaba el huarango nuevamente de estrellas
Son islas de perfección las sombras de otros astros
La hora de la muerte nacía del canto
El manantial de los enfermos espejeaba una diferencia resurgida
El absurdo ardiente al rostro muerto
El danzante sin amor
Las explosiones hablan también de la delicadeza
Las curvas fugitivas nos decían de jardines lejanos
El olvido gélido amanece de cielo
Sin muerte no hay aleteo en las sombras



*El huarango de los fuegos de Sérvulo Gutiérrez.

martes, 17 de enero de 2012

Unigénito

Unigénito


................Breve combate de importuna guerra,
................en mi defensa, soy peligro sumo;
................y mientras con mis armas me consumo,

................Francisco de Quevedo y Villegas


Crío mío, el dado, malcriado, malherido.
Frontal de la cúspide llorada, de estío
Imperdido, en la moneda, tesoro mío.
Astillado, imán, como Dios, el preferido.

Desdibujado por lo perdido, por pecado;
Recaudador nulo de belleza asustada.
Ajeno asir, ceremonial, poesía hurtada
En la montaña, tino, del dios malhumorado.

Y mejor, aún, pensar atacar mujer, noche,
Disfrutar en las laderas puta, como coche
Cargar ataúd, Cielo, de virgen alumbrada.

Y ser Fin, el único, el mismo de repisa,
De vital literatura: Hijo de alambrada.
Hijo, el temido, Dios, que no va ni a su misa.



*De Amórfor (2007).

viernes, 13 de enero de 2012

El huarango de fuego
















El huarango de fuego



El huarango rojo
La naturaleza muerta amando
Los soles congelados
Lo inevitable surgiendo
El huarango instantáneo
Los márgenes prendidos
El huarango concreto
Los ojos muertos
El fin alargando el aire del templo
El infinito de fuego
El huarango negro
Los libres fantasmas naciendo
La proporción sol negro
El huarango blanco
La soledad ardiendo
Los dioses abiertos
Los bloques de hielo
Toda memoria
Toda nave constelada
Hecho de fuego que se va consumiendo
La naturaleza dada
El huarango amarillo
Los espacios consumidos
El corpúsculo impenetrable del crepúsculo
La materia prendida por descubrir
El sol deseando
La naturaleza imaginada
La frente sola navegante
La maternidad
El huarango azul
La materia negra
El fuego verde



*El huarango de fuego de Miguel Angel Aybar.

jueves, 12 de enero de 2012

El mar de hielo


















El mar de hielo


.......................Sólo el que nada ha contemplado
.......................Puede acceder a lo real
.......................Develar este incesante asombro
.......................Que celebra, conmovido el íntimo espacio
.......................Que madura en los ojos
.
.......................Juan Ojeda


Aterrador todo inicio blanco forjando la locura
La aterradora belleza que exalta toda reconciliación

El encallamiento hacia la consternación surgiendo en el sol
El mar expuesto febril el témpano muerto lleno de mediación

La muerte extraña la nueva vida crisálida a la deriva
El sol entre la locura entra escalofríos y alumbra

Confrontación de la fuente los pétreos escalones sonriendo
La desolación creciente haciendo la belleza de la muerte

Sin distinción la comedia en los cielos hundida
Dulcemente contemplando el témpano redentor

La imaginación mar exterior amenazando la vida
Al borde el pánico formando el crepúsculo que debía acompañar

La muerte del sol en los márgenes del hielo hirviente
La fuente hecho de noche como aparición licenciosa

Las sombras casi ausentes bordeando el hecho silente
Sobre la extinción las campanas lo confuso al amanecer

Desapareciendo la fuente en el mar de hielo
La luz que atrae la naturaleza ahuyenta la vida

Helada la corrupción la fuente escalonada cantó la muerte
Soledad que escalas realizada refractando el sol

El desaparecer furtivo al borde o negado azulado
La exuberancia relente en la muerte parapetada

Toda la naturaleza muerta del tiempo escondida
La tumba dorada espera en el mar de hielo



*El naufragio del Hoffnung (Esperanza) de Caspar David Friedrich.

miércoles, 11 de enero de 2012

La muerte de Ophelia

















La muerte de Ophelia



El arco de la muerte nítido en su paso
El sol reposando el agua ante lo inmaculado
Toda la vida hilando la exactitud
Entrando al fuego de las aguas
Toda posibilidad de haber crecido no obstante sombra dormida
La muerte acogida en el arroyo serenada
Toda explosión en aguas consumadas su sustancia abierta
Las aguas en su discurrir avizoran memorias perplejas
Las aguas trazan las diferencias la humareda como mudanza
Solo en la vida solo ante el llamamiento del sol
El estupor parpadeante entra al agua negra
Toda serenidad muerta en los dioses de lo posible
El aleteo grave descansa en la fuente de lo cíclico
Toda la belleza ante la muerte
Toda la belleza ante un hecho contundente del sol
El gran triunfo de la muerte tras la reticencia de la vida
Todas las flores del error realizadas e inmortales
Todos los dones en la memoria puntual de la tumba
Los llamados no consolados haciendo las selvas
La fuente dormida constataba que todo latía vida
Los ojos extremados mirando los soles el mar temblando
El espíritu en las manos el hecho artístico llegando
La muerte tan llena de extensión en el umbral negro de la voluntad
La muerte que todo lo agota al mar inolvidable
La perplejidad con flores adornada intenta volar
La muerte yacía en su escombro líquido
El agua entre el vacío y su cautivo que halaba un término
Flores de la reserva visible que el fuego ardía
Sueño que se cifra soberano ante todo lo acostumbrado
El mirar minúsculo canta al llamamiento del sol
El destello envuelto siempre al futuro
Toda muerte única unidad antes del enigma y la imaginación
Un hecho niño que supone devolver la vida de las sombras
Los poderes en lo que se supone la muerte esconde
El sol iniciático frente a la invisibilidad de un reposo del pensamiento
El agotamiento impensable en el agua que flores discurría
Tal fragilidad a la corriente detenida un hecho pensante
La muerte sumergida llena de cambios
Navegante vivo de las edades no expuestas ante el arroyo de lo prohibido
El fuego de la muerte lo sembrado parpadeante no consumido
El sol suspendido en el espacio vacilante duerme su mitad
El dolor reposante en la mejilla como un templo
La soledad ante la muerte aspirante al tiempo del sol
La tranquilidad la fuente parecía que dormía
Un amorío un extrañamiento es encallado en una orilla
Los decires ignotos sincronizados contra el mar de la imaginación
Como los arroyos ante el dado de la muerte



*La muerte de Ophelia de John Everett Millais.

domingo, 8 de enero de 2012

El hecho pasando

















El hecho pasando



El trazo hacia lo inalcanzable
Las naves negadas más leves
Algún lugar sin receptor realizándose
La suerte deformada constelada
Haciendo lo gozoso insondable

El tacto en la sombra nervioso lujurioso
Todo indicio de constelación
Todos los peligros en el nacer
Núcleo que a todo contradice favorecido
El canto de los intermitentes

La mañana abierta para desaparecer
Cielo en el piélago de la estructura
La epilepsia capital de lo palpable
La claridad para el perecimiento
El aire preceptor destructivo lascivo

La cordura sin eternidad hasta perderse
Los pedazos que quería no esclarecía
Los saltos a las mareas de la memoria
Dejando al posicionamiento del mar una encadenada
Los sesos las naves inmensas detenidas



*La dama de Shalott de John William Whaterhouse.

miércoles, 4 de enero de 2012

La naturaleza definitiva el sol primitivo
















La naturaleza definitiva el sol primitivo



La naturaleza definitiva el sol primitivo
La visión no natural organizada
La exactitud bogando las aguas negras
Rescoldo del mar que se presta al atravesar algún lugar
Formas únicas no autónomas se abrazaban
Destellos la comparación
Como una concentración tan excesiva
La sensación se iba deteniendo aérea para liberar
Ingenuidad que abarcaba lo que desaparecía
El tiempo prohibido tan silencioso
Las manos llagadas los sesos a los desiertos
El mar de rocas aparente licencioso
Lo ignorado más naturaleza en su destino nada definitivo
Esta fijeza lenta sumergida hecha naturaleza
Sol tornado basamento
La comprensión para el que se levanta como ola
Unida fugitiva
Rumor o aleteo que se está llevando nuestras fuentes
Sombra agua esclarecida
Tiempo minucioso luminoso
Cubierto el sol que se extinguía
Todo lo anunciaba el que se desvanecía
La barca lenta en sus detalles naturales fondo quedaba
Lo indudable sin noche y sin día
La precisión de la muerte alzada
Agua de hermandad fuegos de soledad
La rechazaron levantada sin equilibrio
La imitación de la naturaleza temía la vida pactada
Por el silencio no el placer
La muerte lograda el gran fundamento para no retornar
El momento indudable de la autenticidad
Los elementos burbujeantes aceptaban el realismo
Tenue microscópico las columnas del aire definitivo
Las visibles que no despertaban por la compañía
Encontrada el agua en el camino
La muerte sonriente
La putrefacción gran rastro del agua ascendente
Enarcado de pensamiento al que solo se teme si se huele
Inagotable



*Un vuelo de Rafael Hastings.

domingo, 1 de enero de 2012

El hecho silente























El hecho silente



Cuando la tierra
A borde de rocas difuminadas
Se está callada
De pronto la vida encalla

La tierra negra
En el vértigo de la altura
Se catapulta
Vida en sepultura

El hecho silente
Lila de aguas que espera ser despertada



*Las lilas de agua de Claude Monet.

El hecho escarpado






















El hecho escarpado



El pájaro estupefacto
Se refractaba en el agua callada
Todo le decía desciendes
Y la belleza se olvida

El pájaro olvidaba que volaba
La muerte ya no existía
El pájaro pensaba
En las rocas serias sobre élla

Hecho escarpado
A veces volaban las aguas negras



*Pájaros azures de George Braque.

Albisía





















Albisía



Se hace todo de lentitud en Albisía
Todo de plenitud que anochece en el mar
Más de profundidad en el amanecer de la lentitud
Su centro más radiante en la dificultad
Se oscura todo de blanca lentitud
Lentitud suprema que serena la muerte
El ojo de la lentitud que todo lo corrobora
Ridículo de lentitud de rapidez muerta
La supremacía la reina lenta que se ahoga
De delirio de lentitud un auxilio se hace flor



*De Los tulipanes negros.