Tado peasuo bandacedo us hemucedo. / Purqoa ne hoy ciorpa qoa separto tento loz duscanecido. (S.V.)
domingo, 24 de febrero de 2013
martes, 5 de febrero de 2013
Francis PONGE. EL JABÓN (fragmento)
DE LA CONFUSIÓN ESPONTÁNEA DEL JABÓN EN LAS AGUAS TRANQUILAS.........
Porque en el agua, se me objetará, ¡qué inferioridad! Se funde a simple vista, se pierde casi instantáneamente. En efecto, en este medio parece dar muestras de una inferioridad manifiesta...Sin embargo, observemos más de cerca.
Tampoco aquí pienso que se le puedan, con alguna justicia o razón, adelantar expresiones peyorativas. Y a decir verdad me río por adelantado de vuestra confusión -cuando hayáis observado atentamente la manera como se confunde el jabón mismo en el líquido-, pues entonces sentiréis vuestra propia inferioridad en el tiempo y en el suero de las razones eternas. Y quizá ya imagináis el partido que voy a sacar de aquí, el brillante trozo de bravura al cabo del cual, ciñéndome a la función propia del jabón, os deslumbraré con la evidencia de su, de mi genio, y con la verdad que transporta. Todas las críticas que tenéis preparadas sobre el lado mezquino de este tema, sobre su amaneramiento y mi forma banal de tratarlo, serán risiblemente desementidas, se encontrarán de golpe copiosamente ridiculizadas por raudales de una luz cegadora. Pero todavía no hemos llegado a ese punto.....
Observemos, pues, el comportamiento del jabón en el fondo de una cantidad de líquido cuando, por olvido o inadvertencia, su dueño lo ha abandonado. Constatamos en seguida que no lo resiste bien, que se deshace casi inmediatamente. Pero casi al mismo tiempo tendremos que constatar que también ahí da muestras de una dignidad bastante particular.....
Antes que dejarse rodar por las aguas, como los guijarros, las piedras naturales, el jabón prefiere fundirse instantáneamente. Y ¿por qué tendría que pasarse la vida dejándose sobar unilateralmente por las olas, cuando sabe y tiene conciencia de formar un menage a trois, de formar parte de un trío, y sólo representa su parte a gusto y con brío en esas condiciones?
Y aunque cara a cara con el agua no se interese en la cuestión y se deshaga con una pasividad perfecta, no se presta en absoluto a un juego de empujones, de golpes y porrazos amistosos.....
Se pega más bien al fondo y -¿cómo diría yo?- no diré que rinde su alma, pues es su cuerpo entero lo que se dispersa en humaredas perezosas y en regueros fuliginosos, tan lentos para emocionarse como para desaparecer. Todo su cuerpo rinde el alma en humaredas lentas en disiparse. O más bien rinde su cuerpo al mismo tiempo que su alma, y cuando ha rendido el último aliento es cuando desaparece la última huella de su cuerpo.....
Lejos, pues, de dejarse sobar por las aguas, prefiere fundirse como acabo de decir. Y no creo que eso pueda dejar a nadie indiferente. No hay ninguna razón para subestimarlo. De hecho el agua culpable aprende la primera qué atenerse. Ahí está, profundamente turbada, en un volumen relativamente considerable. Se encuentra desfigurada y privada de esa maravillosa limpidez y lucidez interior que le vale habitualmente su buena conciencia. Que le vale sobre todo, pensándolo fríamente, su costumbre de relegar ordinariamente, en su fondo o en su superficie, los cuerpos que vienen a visitarla; y esto en razón de una densidad bastante única que salvaguarda enormes cantidades de líquido.....
Dándose el caso de que con las piedras, pro ejemplo, el agua actúa con una especie de indiferencia o de desenvoltura. Y aunque acaba por usarlas, no por eso se modifica. Deja caer inmediatamente al fondo las parcelas o fragmentos que arranca o conquista a su víctima; y así sus ojos pueden permanecer tan claros y tan fríos. Pero se decanta instantáneamente. Y aunque por cierto la lucha del agua con el guijarro es infinitamente más larga que con el jabón ¿puede decirse que es más difícil? El agua la prosigue como sin darse cuenta, sin interesarse, sin inquietarse y como maquinalmente. Tiene otras muchas cosas que hacer, y al mismo tiempo realiza bastantes otros deberes: lleva a cabo otras actividades, otras ocupaciones imperturbablemente. Nunca piensa que en esta lucha pueda ser vencida ni seriamente turbada. Como tampoco da la impresión de ello. Y aunque muy lentamente, aparece victoriosa en todo momento.....
En cambio, le es bien difícil desembarazarse del jabón y de las huellas de su crimen. El jabón se venga de la humillación que le hace sufrir el agua mezlándose íntimamente con ella y desposándola de la manera más ostensible. Este huevo, este llano rodaballo, esta pequeña almendra, se desenvuelve rápidamente en pez chino, con sus velas, sus kimonos de anchas mangas, y así festeja sus bodas con el agua. Y allí mismo, y gracias a una prestigiosa puesta en escena, opera su confusión con el líquido y la desaparición de su forma en toda memoria. (Al mismo tiempo se disuelve la memoria de toda suciedad.) En cuanto a las aguas, quedan profundamente turbadas e impresionadas. Una enorme cantidad, como ya he dicho, desfigurada. Y seriamente castigadas, sólo conseguirán desembarazarse del jabón y de las huellas de su crimen gracias a un considerable aflujo de refuerzos en masa y de una agitación muy significativa de la emoción, de los remordimientos que siente, en fin, gracias a la cantidad. Recurriendo a la cantidad. Aquí es la cantidad quien ahoga la calidad, la vuelve indistinta, proporcionalmente (o relativamente) indiferente o insignificante. Insignificante, esto está dicho demasiado aprisa......
En este momento saquemos el jabón del agua y consideremos a cada uno de los dos adversarios.....
Él, púdico, ocultándose, huidizo, secreto y heróico, dispensándose a un ritmo inquietante... lo que se llaa llevar una existencia disoluta...mal chico por pudor y dignidad...Circula, huye, hace mil payasadas, se cubre de velos y finalmente prefiere disolverse antes que dejarse sobar, antes que dejarse tragar unilateralmente por las aguas.....
Puede suceder que lo perdamos y que tengamos que buscarlo a tientas, muy disminuído, medio fundido, reblandecido, ojeroso e irreconocible como quien ha "vivido demasiado". ¿Y vamos a lamentarlo? No por cierto. Aunque lo encontremos más pequeño, disminuido, extenuado a veces y adelgazado al máximo, la dignidad está a salvo...
En cuanto a ella, un enorme volumen turbado, desfigurada....
¿Quién es el vencedor de los dos?
Etc...
(trad. T.Garín- edit. Pre-Textos-1977).
domingo, 3 de febrero de 2013
Saint-John Perse. Pájaros (fragmento)
"El pájaro, entre nuestros hermanos de sangre el de vivir más ardiente, conduce hasta los confines del día un singular destino. Emigrante y hechizado por el crecimiento del sol, viaja de noche, al ser los días demasiado cortos para su actividad. En época de luna gris, color muérdago de las Galias, puebla con su espectro la profecía de las noches. Y su grito entonces es el mismo grito de la aurora: grito de guerra santa a cuchillo. En el brazo de su ala, el balanceo inmenso de una doble estación y bajo la curva del vuelo, la curvatura misma de la tierra…La alternancia es su ley, su reino la ambigüedad. En el tiempo y espacio que incuba de un vuelo, su herejía consiste en vivir un verano único. Escándalo es también para el pintor y el poeta, que ensamblan estaciones en los puntos más altos de su intersección.
(...)
El hombre ha alcanzado la inocencia del animal. Y el pájaro, impreso en el ojo del cazador, se vuelve el cazador mismo en el ojo de la bestia, como ocurre con el arte de los esquimales. Bestia y cazador atraviesan juntos el vado de una cuarta dimensión. Marchan al fin, al mismo paso, desde la complicación de ser, hasta la felicidad de amar, dos seres ciertos, emparejados. Nos hallamos lejos de lo decorativo. Es la sabiduría perseguida como una búsqueda del alma y la naturaleza recuperada al fin por el espíritu, después de que ella todo lo cediera. Una meditación conmovedora y larga ha encontrado otra vez la inmensidad del espacio y hora en la que se extiende el pájaro desnudo, de forma elíptica, como las células rojas de su sangre.
(...)
Con todas las cosas errantes por el mundo, cosas al borde de la hora, van donde van todos los pájaros del mundo, a su destino de seres creados…A dónde va el movimiento mismo de las cosas, en su oleaje, adónde va el curso mismo del cielo, sobre su rueda, a esa inmensidad de vivir y crear por la que se conmovió la gran noche de mayo, van, doblando más cabos de los que crecen en nuestros sueños, y pasan, dejándonos en el océano de las cosas libres y no libres…Ignorantes de su sombra, sin saber de la muerte sino lo que de inmortal se consume en el ruido remoto de las grandes aguas, pasan, abandonándonos, y ya no somos los mismos. Ellos son el espacio atravesado por un único pensamiento."
martes, 8 de enero de 2013
miércoles, 19 de diciembre de 2012
sábado, 15 de diciembre de 2012
domingo, 2 de diciembre de 2012
sábado, 1 de diciembre de 2012
martes, 27 de noviembre de 2012
sábado, 12 de mayo de 2012
Oscar Niemeyer
Oscar Niemeyer
Poco a poco el santo presentía la debilidad del espacio /
Su posición ambigua se oponía /
Las relaciones que lo movían pulsaban sin retorno /
La fórmula que lo hacía meditaba abstractos /
Formas expansivas que deliberaban /
Un reconocer cósmico /
Lleno el blanco infinitamente flexible /
El santo sin sentido aparecía desaparecía crudeza /
Muy despacio borraba su sombra
*De Arquitecturas (2013).
jueves, 19 de abril de 2012
SÉRVULO GUTIÉRREZ
"Sérvulo es un pintor de pasión. La vigilancia racional no es su mejor facultad, puesto que todo en él denuncia al romántico, al hombre levantisco, y al artista enemigo de las fórmulas. Vida y obra en él son una permanente protesta, justa o no, eso no importa, pero sí orgullosa y vigente." Sebastián Salazar Bondy
El color toma “el mando de su forma y ésta se desdibuja, se estremece, vibra y ondula al unísono de su pinceleo rápido, preciso, espontáneo, repentista e instintivo. Sus trazos son febriles, dislocados, caligráficos, de un lenguaje plástico de gramática particular, en la que se atropellan todas las normas de la lógica y se imponen las de un orden propio, instintivo, iluminado”. Teodoro Núñez Ureta
jueves, 15 de marzo de 2012
Trilce - LXXIII

LXXIII
HA TRIUNFADO OTRO ay. La verdad está allí.
Y quien tal actúa ¿no va a saber
amaestrar excelentes dijitígrados
para el ratón Sí ...No ... ?
Ha triunfado otro ay y contra nadie.
Oh exósmosis de agua químicamente pura.
Ah míos australes. Oh nuestros divinos.
Tengo pues derecho
a estar verde y contento y peligroso, y a ser
el cincel, miedo del bloque basto y vasto;
a meter la pata y a la risa.
Absurdo, sólo tú eres puro.
Absurdo, este exceso sólo ante ti se
suda de dorado placer.
*César Vallejo en rojo.
sábado, 10 de marzo de 2012
LAS IMPRECACIONES Manuel Scorza

Tal vez mañana los poetas pregunten
Tal vez mañana los poetas pregunten
por qué no celebramos la gracia de las muchachas;
tal vez mañana los poetas pregunten
por qué nuestros poemas
eran largas avenidas
por donde venía la ardiente cólera.
Yo respondo:
por todas partes oíamos el llanto,
por todas partes nos cercaba un muro de olas negras.
¿Iba a ser la Poesía
una solitaria columna de rocío?
Tenía que ser un relámpago perpetuo.
Mientras alguien padezca,
la rosa no podrá ser bella;
mientras alguien mire al pan con envidia,
el trigo no podrá dormir;
mientras llueva sobre el pecho de los mendigos,
mi corazón no sonreirá.
No digáis
ya más la muerte de los lirios.
Hay cosas más altas
que llorar amores perdidos:
el rumor de un pueblo que despierta
¡es más bello que el rocío!
El metal resplandeciente de su cólera
¡es más bello que la espuma!
Un Hombre Libre
¡es más puro que el diamante!
El poeta debe libertar al fuego
de su cárcel de ceniza.
El poeta debe encender la hoguera
donde se queme este mundo sombrío.
*La llama del alma: maestría y contemplación de José Clemente Orozco.
sábado, 25 de febrero de 2012
ARTE DE NAVEGAR Juan Ojeda

Van Gogh en Arles
......................Und er schliesst das Weltall ein:
......................Diese ganze Welt voll Hobeit
......................Und Verzweiflung, voll von Gräbern
......................Hugo Von Hofmannsthal
¿Qué oculta la cansada estación, entre ramas resecas,
o el polvoriento brillo del aire? No el trabajo ceñido
por la premura, ni los oscuros cuidados nos consolarían.
La fuente es agostada, la seca hierba gime
Y el lamento escuchado con obstinación ahora nos aterra.
Fuego yermo es la sedienta rigidez del mundo.
¿Quién anudaría ese sueño o ardor que roe el espíritu?
El que ha perdido la razón en los desiertos de la Realidad
Persigue el vuelo de las aves como único camino.
Un rumor más triste que la vana sagacidad del hombre
Podría desmembrar esa sombra lancinante del muro,
Lenguas de niebla bajo inútiles palabras
Rendidas o muertas, vivas en su propia descomposición.
Aquí en las ribas estancadas
Hasta la belleza es hastío.
Pardas sombras reptantes
Ahuecan la memoria
Y el júbilo secreto de la muerte
Se enrosca sobre la vida estéril.
Este caminar a nada por orillas deshechas, guijarros
Limpios como la quieta ola que los cubre, ni viva ni muerta.
El mar de oro, sin embargo, resuena con su música vacía
Y es difícil percibir si estamos despiertos o dormidos,
Otras olas inmóviles rasgan el impalpable rostro
Que nos redime, venciéndonos, en inertes ojos
Sobrevivientes de nosotros mismos.
Al descender a las ribas, oyes
La pudrición de la Realidad.
Sorda superficie criba el vivir ya confuso,
Y sin nadie que aquí frecuentara, o contemplar
Como pueda llamarse, no poder nombrar nada
Es dentro del mundo como estallido muerto
Gobernar el silencio que relumbra y reposa, música seca
Después irse como se van todos.
¿Qué escucharías
En tu alma, ese universo atascado? No poder nombrar
Fuego de piedra, tiempo o palabra yerma.
Sólida bruma habitar, niebla horada y arde
Desflecada por el ruido de nutrir en pétreo exilio
Ebrio polvo del objeto y sabio hedor de muerto.
Este ir a nada y quién soporta así el mirar o ruina
Ojos quiébranse ahítos en vacío de cepo.
Nuestro indagar ha concluido
Y esta es la sabiduría: nada hay
Que explorar fuera de la fábula. Estos son los dominios
Del mundo que permanece incognoscible,
Y seguiremos penetrando lo impenetrable como una corona
De sueño. No existe nada
Que explorar en este mundo
Donde el tordo emigró dejando
Un herido reflejo sobre la fuente árida.
Tal vez el silencio nos permitiría
Recogernos en lo oscuro, en lo carente de vida
Y a cada manotazo del espíritu
Atrevernos a sepultar las sabias palabras.
Sólo el que nada ha contemplado
Puede acceder a lo real
Develar este incesante asombro
Que celebra, conmovido el íntimo espacio
Que madura en los ojos.
En el no saber está el saber
En la no vida está la verdad
En el no mundo está el mundo
Y este es el sentido de nuestro explorar:
Existir en un ardor confuso.
*El fuego muerto de Van Gogh.
LA SAL DE LA LENGUA Eugénio de Andrade
La sal de la lengua
Escucha, escucha; tengo aún
una cosa que decirte.
No es importante, lo sé, y no va
a salvar el mundo, no cambiará
la vida de nadie –mas ¿quién
es hoy capaz de salvar el mundo
o tan solo cambiar el sentido
de la vida de alguien?
Escúchame, no te entretengo.
Es poca cosa, como la llovizna
que lenta está llegando.
Son tres, cuatro palabras, poco
más. Palabras que te quiero confiar.
Para que no se extinga su lumbre,
su lumbre breve.
Palabras que mucho amé,
que tal vez ame todavía.
Ellas son la casa, la sal de la lengua.
*Así como todo ocurre, extraño, incompresible, inefables asuntos de vidas llenas de valor impreciso.
**El cíclope de Odilon Redon.
POEMA Roberto Juarroz

Poema
Otro poema interrumpe el poema que escribo,
reclama su lugar.
Ninguno admite postergaciones.
Son dos hojas urgentes
brotando superpuestas
en el mismo punto de una rama.
Llega entonces un pájaro
y se posa en la rama.
También él es un reclamo,
el tercero en la aguja del instante.
Pero de pronto el pájaro canta
y en su canto no hay antes ni después,
cabe más tiempo que en el tiempo,
dos hojas, dos poemas simultáneos,
dos llamados,
quizá todos los llamados a la vez,
sin que ninguno se borre,
sin que ninguno desplace a los otros.
La superposición de dos poemas y un pájaro
ha venido ha enseñarme
el concierto de todo sobre un punto.
Un orden por encima del orden.
*Poema aparecido en La Gaceta, del Fondo de Cultura Económica, Nueva Época, No 294, Junio de 1995.
**Los espantapájaros de Carlos Bernasconi.
YO SOY EL DIOS PODEROSO Miguel de Cervantes Saavedra

Poema
-Yo soy el dios poderoso
en el aire y en la tierra
y en el ancho mar undoso,
y en cuanto el abismo encierra
en su báratro espantoso.
Nunca conocí qué es miedo;
todo cuanto quiero puedo,
aunque quiera lo imposible,
y en todo lo que es posible
mando, quito, pongo y vedo.
*Poema de Miguel de Cervantes Saavedra, pertenece a la Segunda parte del ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1615). Capítulo XX: "Donde se cuentan las bodas de Camacho el rico, con el suceso de Basilio el pobre".
**Ángeles en formación acorazados y armados (c.1360) de Guariento di Arpo.
viernes, 24 de febrero de 2012
POEMA DEL MANICOMIO Carlos Oquendo de Amat
miércoles, 22 de febrero de 2012
POEMAS UNDERWOOD Martín Adán

Poemas underwood
Prosa dura y magnífica de las calles de la ciudad sin inquietudes estéticas.
Por ellas se va con la policía a la felicidad.
La poesía gafa de las ventanas es un secreto de costureras.
No hay más alegría que la de ser un hombre bien vestido.
Tu corazón es una bocina prohibida por las ordenanzas de tráfico.
Las casas rumian sus paces de buey.
Si dejaras saber que eres un poeta, irías a la comisaría.
Límpiate de entusiasmos los ojos.
Los automóviles te soban las caderas, volviendo la cabeza. Cree tú que son mujeres viciosas. Así tendrás tu aventura y tu sonrisa para después de la cena.
Los hombres que tropiezas tienen la carne encallecida de oficina.
El amor está en cualquier parte, pero en ninguna está de otro modo.
Pasan obreros con los ojos resentidos con la tarde, con la ciudad y con los hombres.
¿Por qué había de fusilarte la Checa? Tú no has acaparado sino tu alma.
La ciudad lame la noche como una gata famélica.
Y tú eres un hombre feliz, quizá el único hombre feliz.
Tienes camisa y no tienes grandes pensamientos de ninguna clase.
Ahora siento cólera contra los acusadores y los consoladores.
Spengler es un tío asmático, y Pirandello es un viejo estúpido, casi un personaje suyo.
Pero no he de enfurecerme por pequeñeces.
Mil cosas han hecho los hombres peores que sus culturas: Las novelas de Víctor Hugo, la democracia, la instrucción primaria, etcétera, etcétera, etcétera, etcétera.
Pero los hombres se empeñan en amarse los unos a los otros.
Y, como no lo consiguen, acaban por odiarse.
Porque no quieren creer que todo es irremediable.
La polis griega sospecho que fue un lupanar al que había que ir con revólver.
Y los griegos, a pesar de su cultura, fueron hombres felices.
Yo no he pecado mucho, pero ya sé de estas cosas.
Bertoldo diría estas cosas mejor, pero Bertoldo no las diría nunca. El no se mete en honduras -y está viejo, quiere paz y hasta apoya a los moderados.
El mundo no está precisamente loco, pero sí demasiado decente. No hay manera de hacerle hablar cuando está borracho. Cuando no lo está abomina de la borrachera o ama a su prójimo.
Pero yo no sé sinceramente qué es el mundo ni qué son los hombres.
Sólo sé que debo ser justo y honrado y amar a mi prójimo.
Y amo a los mil hombres que hay en mí, que nacen y mueren a cada instante y no viven nada.
He aquí mis prójimos.
La justicia es unas estatuas feas en las plazas de las ciudades.
Ninguna de ellas me gusta ni poco ni mucho -no son diosas ni mujeres.
Yo amo la justicia de las mujeres sin túnica y sin divinidad.
En punto a honradez, no soy de los peores.
Como mi pan a solas, sin dar envidia a mi prójimo.
Nací en una ciudad, y no sé ver el campo.
Me he ahorrado el pecado de desear que fuera mío.
En cambio deseo el cielo.
Casi soy un hombre virtuoso, casi un místico.
Me gustan los colores del cielo porque es seguro que no son tintes alemanes.
Me gusta andar por las calles algo perro, algo máquina, casi nada hombre.
No estoy muy convencido de mi humanidad; no quiero ser como los otros. No quiero ser feliz con permiso de la policía.
Ahora en las calles hay un poco de sol.
No sé quién se lo ha llevado, qué mal hombre, dejando manchas en el suelo como un animal degollado.
Pasa un perrito cojo -he aquí la única compasión, la única caridad, el único amor de que soy capaz.
Los perros no tienen Lenin, y esto les garantiza una vida humana pero verdadera.
Andar por las calles como los hombres de Pío Baroja -(todos un poco perros)-.
Mascar huesos como los poetas de Murger, pero con serenidad.
Pero los hombres tienen posvida.
Por eso dedican su vida al amor del prójimo.
El dinero lo hacen para matar el tiempo inútil, el tiempo vacío...
Diógenes es un mito -la humanización del perro.
El anhelo que tienen los grandes hombres de ser completamente perros. Los pequeños hombres quieren ser completamente grandes hombres, millonarios, a veces dioses.
Pero estas cosas deben decirse en voz baja -siento miedo de oírme a mí mismo.
Yo no soy un gran hombre -yo soy un hombre cualquiera que ensaya las grandes felicidades.
Pero la felicidad no basta a ser feliz.
El mundo está demasiado feo, y no hay manera de embellecerlo.
Sólo puedo imaginarlo como una ciudad de burdeles y fábricas bajo un aletazo de banderas rojas.
Yo me siento las manos delicadas.
¿Qué soy, qué quiero? Soy un hombre y no quiero nada.
O, tal vez, ser un hombre como los toros o como los otros.
Tú no tienes las orejas demasiadas grandes.
Yo quiero ser feliz de una manera pequeña. Con dulzura, con esperanza, con insatisfacción, con limitación, con tiempo, con perfección.
Ahora puedo embarcarme en un trasatlántico. E ir pescando durante la travesía aventuras como peces.
Pero ¿a donde iría yo?.
El mundo me es insuficiente.
Es demasiado grande, y no pudo desmenuzarlo en pequeñas satisfacciones como yo quiero.
La muerte es sólo un pensamiento, nada más, nada más...
Y yo quiero que sea un largo deleite con su fin, con su calidad.
El puerto, lleno de niebla, está demasiado romántico.
Citeres es un balneario norteamericano.
Las yanquis tienen la carne demasiado fresca, casi fría, casi muerta.
El panorama cambia como una película desde todas las esquinas.
El beso final ya suena en la sombra de la sala llena de candelas de cigarrillos. Pero está no es la escena final. Pero ello es por lo que el beso suena.
Nada me basta, ni siquiera la muerte; quiero medida, perfección, satisfacción, deleite.
¿Cómo he venido a parar en este cinema perdido y humoso?.
La tarde ya se habrá acabado en la ciudad. Y yo todavía me siento la tarde.
Ahora recuerdo perfectamente mis años inocentes. Y todos los malos pensamientos se me borran del alma. Me siento un hombre que no ha pecado nunca.
Estoy sin pasado, con un futuro excesivo.
A casa...
*Arlequín ajusticiado de Víctor Humareda.
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